Descubrí el Hatha Yoga y la meditación con 18 años, cuando comencé mi camino en el yoga, convirtiéndose en aquel momento en el eje principal de mi vida.

Tras practicar yoga asanas (posturas) con diferentes profesores, y Yoga Iyengar en la Universidad Autónoma de Madrid, donde la precisión y conocimiento de la postura marcaron mi trayectoria en la práctica corporal, me formé como profesora de Hatha Yoga en la Escuela Internacional de Yoga, (formación certificada por la Yoga Alliance, la European Yoga Federation y la Federación Española de Yoga Profesional) realizando un último curso allí en yoga dinámico con Antonio Tugores, para posteriormente viajar a un intensivo a Francia y seguir profundizando en la práctica del yoga dinámico con Godfrey Devereux, donde el refinamiento en la postura y la práctica progresiva marcaron mi práctica actual. Posteriormente realicé una formación en yoga terapéutico con Gisela Vázquez, profesora de Anusara Yoga y varios cursos intensivos con ella.

El yoga es algo más que realizar posturas como si fuera práctica de fitness. Es una práctica milenaria que busca una unión más profunda con uno mismo y el exterior, pero teniendo en cuenta que trabajamos con el cuerpo, siempre he tenido el interés y la preocupación de aplicar la colocación corporal correcta en las posturas. Y eso me llevó también a realizar la carrera de Grado en Fisioterapia en la Universidad Europea de Madrid.

El yoga incluye también prácticas de respiración (pranayama) y meditación.

Me formé en meditación Raja Yoga y visualización creativa durante 12 años en la Asociación Internacional Brahma Kumaris, con una práctica diaria y viajando a India cada año para continuar profundizando. Tuve la oportunidad de facilitar sesiones semanalmente de meditación, retiros, talleres de crecimiento personal y facilitar sesiones en lugares como la Feria de Biocultura en Ifema, diversos festivales de Yoga y la Expo de Zaragoza.